Sobre nosotros

El compromiso personal con este paraje, en pleno páramo alcarreño, tiene ahora su reflejo en las cepas que rodean la bodega y que son la base única y exclusiva para elaborar nuestros vinos.

Un total de doce hectáreas que ocupan terrenos de arcilla y arena, en las que realizamos prácticas vitícolas sostenibles, con empleo de productos autorizados en la gestión ecológica de los viñedos.

La altitud del terreno, 870 metros sobre el nivel del mar, junto a la disposición de la plantación y la presencia de vientos secos durante todo el año, son circunstancias que contribuyen a proteger el cultivo de las enfermedades típicas en la vid.

Año tras año, el ciclo vegetativo se repite con sus lógicas variaciones sobre un mismo guion.

Nuestras vendimias manuales empiezan habitualmente por la blanca Moscatel de Grano Menudo y terminan con la tinta Cabernet Sauvignon.